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No apto para cardíacos

Yacarés derrotó a Aztecas por 24 a 18 en la reanudación del partido que se había suspendido por la quinta fecha del torneo de la categoría Juvenil con un final increíble que tuvo en vilo al público hasta la última jugada del overtime.

Con el reloj detenido a los 8:18 del tercer cuarto y con los reptiles ganando 6 a 0 en la yarda 10 de Aztecas, todo indicaba que sería una mañana muy difícil para el equipo de Gabriel Corsini. Para colmo, en sólo dos corridas del mariscal de Yacarés, Ignacio Malvicini, la diferencia en el marcador se ampliaría a 12 puntos, complicando aún más la posibilidad de mantener el invicto.

Sin embargo, con una actuación estelar de los receptores Lucas Amadori y Santiago Torres, Aztecas consiguió una remontada de película. Primero con una anotación de Amadori que sumado a la conversión de dos puntos de Miguel López Gaudiero puso el 12 a 8 parcial. Luego, sería el turno de la defensiva para continuar el envión anímico forzando un safety y descontando nuevamente para ponerse solo dos puntos por debajo en el marcador.

De todas maneras, el momento del partido llegó cuando, tras un intento de despeje defectuoso por parte de los pupilos de Corsini, Yacarés comenzó una serie ofensiva en la yarda 27 de su rival a escasos minutos de finalizar el encuentro. En ventaja en el marcador y con la posesión, los reptiles se dispusieron a correr con la pelota detrás de la potencia de Lars Riecke y avanzaron hasta adentrarse en la yarda 10 de los guerreros de Tenochtitlán. Allí llegaría el grave error de la unidad comandada por Malvicini y el fenomenal acierto de los entrenadores de Aztecas: con la posibilidad de arrodillarse y consumir el reloj, el mariscal de campo corrió hasta la zona de anotación mientras que los defensivos, tras recibir la orden desde el sideline, permitieron que el número 13 consumara la anotación que estableció el 18 a 10 con pocos segundos para finalizar el encuentro. La apuesta sólo servía si la defensiva lograba frenar el intento de punto extra, tarea en la que tuvieron éxito y así la tensión en la sede Pacheco II del club Champagnat alcanzaba su punto máximo en la mañana.

No se hablaría de un acierto de los entrenadores al dejar anotar a Yacarés si no fuera por la obra de arte que firmó la unidad de devolución de kickoff de Aztecas: sin tiempo que perder, Santiago Torres recibió la pelota sobre la derecha dentro de su yarda 20 y comenzó a eludir rivales. Uno, dos, tres jerseys naranja quedaron por detrás. Aún lejos de la zona de anotación, más jugadores se acercaban para taclearlo cuando llegó la ayuda: dos bloqueos estremecedores, aún en terreno azteca, abrieron un carril por la izquierda que hizo parecer a la ruta Panamericana un pasaje de San Telmo y permitieron que la velocidad del 13 verdolaga cruzara como un rayo la totalidad del sintético para conseguir la anotación.

Sin embargo, aún quedaba conseguir la conversión de dos puntos y para eso la apuesta fue entregarle la pelota a Mateo Labriola para correr por el centro de la línea. Los huecos no se abrieron y el capitán quedó sumido en brazos, hombreras y cascos que buscaban derribarlo para poner fin a una emocionante mitad en la que Yacarés dominó en el marcador pero en la que Aztecas nunca bajó los brazos y no estaba dispuesto tampoco a hacerlo en ese momento. Con una lucidez increíble, Labriola resolvió tirar el balón hacia atrás antes de caer al suelo. El cuero sobrepasó al mariscal Tomás Lemos, que tuvo que correr hacia atrás para levantarlo mientras los dirigidos por Yago Stecher se abalanzaban sobre él. Con un movimiento hacia la izquierda, levantó la vista y encontró solo a Amadori, que recibió el pase dentro de la zona de anotación y empató el partido desatando la locura de los simpatizantes del equipo que estaban en la tribuna.

A pesar del emocionante final del último cuarto, Yacarés ha demostrado a lo largo de los últimos años que tiene una conexión casi infalible, una dupla con una química comparable a la de las más grandes leyendas de la NFL. Habiendo ganado el sorteo, los reptiles escogieron comenzar con la ofensiva y, en la segunda jugada, Malvicini conectó con Fernando Lema al igual que tantas otras veces para establecer el 24 a 18 que sería final luego de que la defensiva detuviera a Aztecas coronando el encuentro con una captura de Hernán Rivas.

De esta manera, Aztecas y Yacarés quedan igualados en la cima de la tabla de posiciones con récord de 3-1 mientras que Coyotes cierra con 0-4 la competencia de la categoría Juvenil que cada vez se juega con mayor intensidad.

 

Author

Fernando Noodt Molins