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Bajó el telón

Tiburones venció a Corsarios 40-7 y sigue como firme candidato a ser el primer campeón invicto de Football Americano Argentina en sus 11 años de historia. Los escualos completaron una temporada regular perfecta y se quedaron con el récord de 10 partidos ganados y ninguno perdido, hazaña que solamente había logrado Cruzados en 2012 (temporada corta de 5 semanas) y Legionarios en 2007, aunque con la salvedad de que en aquel entonces, el equipo comandado por MItch Cohen, no se presentó a la última semana para preservar el plantel, lo cual redundó en que se le diera por perdido el último juego.

Los escualos, una vez más, estuvieron desatentos en el inicio del partido, por lo que Corsarios, sin Poy, pudo abrir el marcador. Maximiliano Casas, en el rol de QB, encontró las manos de López, luego de que Elizalde llevara el balón a zona roja, y de esta manera obtuvieron la ventaja inicial. Pero a partir de entonces, fue casi todo para el lado del número 1, que no permitió más puntos e impuso su poderío ofensivo. Los piratas, por su parte, sufrieron la ausencia de Poy, estandarte del equipo y pieza fundamental en su ticket a playoffs.

Como no podía ser de otra manera, Tiburones cerró la etapa regular con otro espectáculo de Bazan, que sigue quebrando defensas y pretende ser el arma letal que le dé a su equipo el campeonato. El número 13 anotó los primeros seis puntos de los rojinegros. Posteriormente, los escualos comenzaron a desarrollar su juego aéreo, quizás buscando aceitarlo de cara al sprint final del torneo, y así, Kotliar depositó el balón en manos de Bezruk para tomar la ventaja en el partido y no soltarla.

Ya en la segunda mitad, los depredadores de las profundidades avanzaron gracias a Bazán y Garibaldi, pero sería nuevamente Bezruk quien anotara para poner el partido 26-7. Luego, Corsarios soltaría el balón dejando a la ofensiva rival parada en su yarda 11 y la conexión Kotliar-Garibaldi aprovecharía este regalo.

El partido lo cerrarían Bazán, que completó un pase para 79 yardas, practicamente toda la cancha, y Bezruk, luego de una serie sostenida donde Tiburones hizo gala de su variedad de recurso.

Con este partido se terminó la temporada regular y llega la hora de la verdad. Corsarios buscará sostener su alza en el torneo para vencer a Cruzados y buscar un lugar en la final. Tiburones, por su parte, deberá revalidar lo demostrado en estos diez partidos y frente a Legionarios comenzará el camino para sacarse la espina del campeonato que le es esquivo desde 2007.

Author

Julian Chames