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Coyotes ganó y alcanzó la punta

Dando comienzo a la segunda rueda de la Categoría Juveniles, se volvía a jugar nada más y nada menos que el clásico de menores, Coyotes-Aztecas, Aztecas-Coyotes. Esta vez la Manada del Desierto se tomó revancha, y triunfó por 22 a 20 en un partido que tuvo de todo. Ambos equipos venían de ganarle al campeón defensor, Yacarés, pero en el duelo inaugural que enfrentó a los dos fundadores de la categoría, los guerreros de Tenochtitlan se habían llevado una dominante victoria por 22-0.

Buscando mantener su invicto y quedar más cerca del campeonato que los eludió por un solo partido el año pasado, los dirigidos por Nicolás Calvo y Carlos Rolleri salieron a ganar el encuentro, pero lo que más llamó la atención en la mañana gris y con lluvia del Club Champagnat, fue la cantidad de ausentes en el sideline verde, incluyendo a un gigante de las trincheras como Gabriel Macri, dejando solo tres jugadores para hacer el recambio, lo que obligó a que ciertos jugadores tengan que hacer presencia obligatoria en los dos lados del balón. Tal fue el caso del mejor jugador de la temporada pasada ,Tomás Caceres, quien volvió a jugar en ofensiva en tiempo completo en distintos roles, incluyendo TE, y no sólo como safety/linebacker en defensa.

Coyotes aprovechó la mañana siendo el primero en pegar, y desde ahí no largó el liderazgo en el marcador. ¿Por qué arreglar lo que no está roto? Se preguntó probablemente el head coach de la Manada, Gabriel Corsini, y mantuvo el plan de juego que funcionó antes. El escurridizo Tomas Ustimczuk repitió lo mismo que sirvió para derrotar a Yacarés en su último partido, y con un largo acarreo marcó la primera anotación del partido.

La respuesta de los Aztecas no tardó en llegar, y con menos de cinco yardas para el touchdown, un motion de Juan Lucarella, novato él, desconcertó a la defensa rival, y un pase rápido del mariscal Tomás Lemos al recién mencionado emparejaba el encuentro, sin dejar un claro favorito en lo que iba a ser un partido parejo de principio a fin.

Demostrando que el juego terrestre no era su única arma, el mariscal Coyote, Agustín Geist, el más joven de los tres titulares de los equipos, empezaba a mostrar su buen brazo. Y aunque uno de sus pases sería después interceptado por Javier Casariego, en una jugada muy parecida pudo conectar en la esquina de la zona de anotación con el alto receptor novato Juan Ripoll, para un touchdown de 30 yardas. La nota curiosa de la anotación fue el audible “Nicolás Calvo” que gritó el numero 16 antes de sacar la jugada.

Quizás influenciando por la leve lluvia que caía en el sintético de Champagnat, los pases cortos y las corridas se hacían cada vez más importantes, con muchos tackles errados por ambos equipos. Tal es así, que los dos equipos se repartieron anotaciones de largas corridas, primero con Gabriel Arias para los verdes y otra vez el “Rusito” Ustimczuk para los de bordó. Con una conversión de dos puntos de Agustin Foglia, la diferencia era de 8 puntos para los de Corsini.

Después de repetidos intercambios de balón (Marcos Buratovich tuvo dos intercepciones, Salvador Anido recuperó un balón suelto), Aztecas finalmente avanzaba con autoridad, y un pase corto al “Colo” Cáceres, con ayuda de un flojo intento de tackle, permitió al número 20 escaparse hasta la zona de anotación. Buscando empatarlo en una conversión de dos puntos, Lemos no se pudo escapar del gigante Salva de Coyotes, de gran partido, en una jugada que terminaría siendo clave.

Con poco tiempo en el reloj, la Manada se preparaba para despejar el balón y así esperar que se termine el tiempo defendiendo en toda la cancha. Pero, otra vez Cáceres tenía otros planes, y realizó otra jugada grande al bloquear el intento de despeje de Anido, dejando en buena posición de la cancha a Aztecas, con el reloj acabándose. Igualmente, cuando la situación más complicada se veía para los Coyotes, su defensa saco a relucir las garras y pudo frenar en los cuatro intentos de la ofensiva de Lemos, arrodillarse y asegurar la victoria.

Ahora, con un cambio en el fixture, Coyotes tendrá una semana libre de descanso, mientras que Aztecas buscará redimirse contra el único equipo que no tiene victorias, Yacarés.

Author

Salvador Anido