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Cruzados, justo vencedor.

Legionarios cerró su año con una derrota frente a Cruzados. El resultado final fue de 21 -0 a favor de La Hermandad, que a pesar de contar con sensibles bajas, logró alzarse con la victoria en un encuentro poco vistoso.

Desde el inicio del partido, se veía que ninguno de los dos equipos podría sacarse ventajas fácilmente. Legionarios formaba su ofensiva de la misma manera que lo hizo todo el año: un WR, dos corredores y dos alas. Para empeorar aun más su situación, los comandados por Sánchez no contaban con su receiver estrella, Franceschetti. En su lugar intentarían alternar nombres dentro de los cuales estaban Olea y Calvo. Cruzados por su lado, contaba con las bajas de su mariscal Haberl y el polifuncional Perez Curiel. La Hermandad optaba por Uzrúa como QB, mientras que alternaba su backfield con jugadores como Bongiovanni (de enorme participación en el partido), Abbruzzini y en algunas oportunidades Rolleri. Este último a su vez, participaba como receiver en algunas marchas, junto a Pérsico.

La primera mitad del encuentro iba a terminar en cero para ambos equipos, pero ya dejaba en claro algunas cosas. Legionarios intentaba generar juego con los insaciables acarreos de su RB predilecto, Rumbola. En intentos de pase, el target más buscado sería el ala Ambuso, pero la presión de la D cruzada, no permitía a Sánchez tirar con comodidad, resultando en pocos pases completos.

Cruzados por su lado, intentaba generar juego por aire, pero las cargas de los LB contrarios no le permitían a Urzúa desarrollarse con comodidad. En vez de completar pases, la ofensiva Cruzada se dedico a acarrear con el propio mariscal y a recurrir a las corridas de Bongiovanni.

Las emociones llegarían en la primera marcha de la segunda mitad. Cruzados anotaría mediante un pase directo a Pérsico, quien se encontraba completamente solo en el medio de la cancha. Una clara falla de la secundaria rival era entonces la culpable de que La Hermandad obtuviera los primeros puntos del partido. Cruzados, además, optaría ir por 2 puntos en la conversión, lo que sería una decisión acertada, ya que el partido se ponía 8 – 0.

Cruzados no se tomaría descanso. En la próxima marcha, luego de obligar a Legionarios a despejar el balón, los comandados por Urzúa volverían a anotar. Un pase válvula a Bongiovanni, quien acarreaba el ovoide hasta la yarda 35 de Legionarios, posicionaría a La Hermandad a pocos pasos de la zona prometida. Desde allí, una corrida del propio mariscal, producto de una jugada rota, sería suficiente para pisar la zona de anotación nuevamente. El match se ponía 14-0.

Legionarios continuaría sin reaccionar. Cada vez más, los de jersey dorado, recurrían a las corridas de Rumbola, quien lograba mover las cadenas en varias ocasiones. Sin embargo, la presión de la defensiva rival era demasiada, y no les permitiría anotar en todo el partido.

El tercer y último TD, llegaba mediante otra corrida del mariscal de La Hermandad. Luego de una falta de la defense Legionaria, Cruzados optaría por correr con Uzrúa, el cual sería liderado en todo su trayecto por el liniero Mihelj. Así, el mariscal acarreaba el ovoide por casi 50 yardas, para nuevamente, pisar la zona prometida.

Ambos equipos tendrían una marcha mas cada uno, pero el match llegaría a su fin luego de una intercepción de la defensiva legionaria en su propia zona de anotación. Así, el score final quedaba 21 – 0 a favor de Cruzados.

Partido de poco football, con grandes errores en ambas bandas, pero que refleja la realidad de las campañas de cada equipo. Legionarios, cierra un año para el olvido, mientras que Cruzados, tuvo que alternar nombres propios en el afán de tapar huecos en el roster producto de lesiones y ausencias.

Author

Tomas Mandelli