headerindex (1)
topbannermen

De un solo bocado

En el recupero de la 4ta fecha, Tiburones apabulló a Corsarios, derrotándolo 34 a 6, sellando un resultado impensado en la tarde de Comunicaciones. La defensiva escuala atropelló toda la tarde al mariscal rival, mientras que en la ofensiva Matías Bezruk estuvo imparable anotando 2 touchdowns.

Una tarde hermosa esperaba a todos aquellos espectadores que querían ver un buen partido de football americano. Y es que en el segundo turno se enfrentaban los dos escoltas del certamen, Corsarios y Tiburones, con la promesa de un partido parejo entre dos grandes ofensivas.

Nicolás Lange, una pesadilla para la ofensiva corsaria

Nicolás Lange, una pesadilla para la ofensiva corsaria

El equipo de Cesar Liatti buscaba la victoria para saber, una semana (y media) antes quien iba a ser su rival en la semifinal del certamen, que, justamente, era su rival de turno.

Pero los escualos tenían más en juego, ya que con una victoria en esta tarde, y una hipotética victoria contra Jabalíes de la media fecha a recuperar dentro de dos fines de semana, los dejarían en la primera posición en la tabla general, disputando así la semifinal contra el  clasificado más débil en los papeles, el mismo Jabalíes.

Pero la promesa de un buen partido, disputado entre ambos equipos quedaría solo en eso, una promesa. Porque Tiburones, literalmente, atropelló a Corsarios, en una partido en el que los dirigidos por Guillermo Herrera dominaron en casi todas las facetas del juego, sellando el partido muy rápido.

La primera mitad de los escualos fue perfecta. La defensiva se encargo de frenar a uno de los jugadores más respetados en toda la liga como es el mariscal de campo de la contra, Federico Poy, produciendo dos despejes tras solo tres jugadas, un fumble recuperado tras una captura de Nicolás Lange (una pesadilla para la línea ofensiva rival) y una intercepción en la última jugada ofensiva de Corsarios, cortesía de Mariano Smilasky. Esto sumado a cuatro capturas de mariscal y una constante presión sobre el mismo que nunca se pudo plantar para tirar un pase, y cada vez que intento una de sus celebres escapadas se vio frenado por los apoyadores rivales que estuvieron siempre atentos a la posibilidad de peligro que presentan los playmakers del rival.

Por parte de la ofensiva, un Bezruk intratable presento un reto constante a la defensiva rival con sus acarreos por el centro que, por momentos, fueron imparables, ayudado por una línea ofensiva que abrió carreteras para que pudiera pasar sin tener contacto. Dos anotaciones en sendos acarreos de 4 y 26 yardas, respectivamente lo definieron con la punta de lanza de un ataque muy efectivo y fluido. También se anotaron en el marcador el mariscal Alan Kotliar y Joaquín Szyldergemajn, el primero con un pase hacia el segundo de 29 yardas, que sería la primera anotación del partido.

La segunda parte parecía que podría traer nuevos aires al partido, con una patada de despeje por parte de los piratas mal resuelta por la unidad de equipos especiales de los escualos, que termino con posesión por parte del equipo de Liatti en la yarda 21 del campo rival. Y tras tres jugadas sin avance, en cuarta y diez por recorrer, Corsarios se la jugaría con una pase de Poy a Kouba, quien recibió el balon ya dentro de la zona de anotación rival.

Pero en la próxima serie ofensiva, Tiburones volvería a estirar la diferencia, dejando en claro que este partido no se le iba a escapar. Tras una serie ofensiva de siete jugadas, Kotliar buscaría a Jose Agustin Barranquero dentro de la zona de anotación, quien recibiría la pelota sin marca.

Desde ese punto volvería el dominio del equipo de Herrera que no sufriría peligro en todo el partido, quedando, como anécdotas, los cambios de mariscal en ambos equipos, demostrando que el partido estaba liquidado para ambos entrenadores, y la intercepción de Tomas Mandelli devuelta para touchdown, que decoró el resultado final de 34 a 6.

Tiburones ganó porque las trincheras fueron totalmente dominadas por parte del equipo y eso propició la constante presión, que asfixio a la ofensiva que mas puntos anoto en el año, y que, en la ofensiva, abrió huecos para los acarreos de Bezruk y compro tiempo para que Kotliar pueda lanzar bien plantado.

Los escualos vuelven a demostrar que están para grandes cosas porque la ofensiva es muy efectiva y versátil, tiene una buena línea ofensiva y jugadores de habilidad en todas las posiciones. Si a eso le sumamos la defensiva que menos puntos permitió en todo el torneo, tenemos un legitimo candidato a ganar el campeonato.

Por parte de Corsarios, es hora de levantar la cabeza porque un partido no define los destinos de ningún equipo en esta instancia del certamen, y, con la clasificación ya en el bolsillo hace algunas semanas, este partido era para probar y ver que falta para salir campeón en un torneo muy parejo.

Author

Brian Bone Dupre