headerindex (1)
topbannermen

Piratas campeone5

El Tazón Austral tiene un dueño al que reconoce por quinta vez, el tercero de forma consecutiva para Corsarios que venció por 28-27 a  Osos Polares. Pero adjudicarse este lauro no fue tan fácil como su acceso a la final, la Manada demostró ser un férreo adversario que lo tuvo al pendiente del resultado hasta el último minuto del encuentro.

Siguiendo el camino hacia el dorado, los Piratas afrontaron la tarea de restablecer su poderío en cada golpe que recibía, porque en esta oportunidad le tocó estar abajo en el tanteador la mayor parte del duelo. Así debió hacerlo desde el inicio, dado que Osos entró y consiguió lo que ellos no habían podido, inauguraron el marcador con una anotación del novato Juan Fontao y completaron la acción con el extra de Stefano Zucchi.

Por su parte, los hombres de negro encararon su embestida empleando con más reiteración los acarreos, los cuales intentaban ser fructíferos por el centro del campo, no obstante, la defensa no cedió lo esperado y su conquista le tomó más tiempo, hasta que Federico Poy logró abrirse paso en el descontrol céntrico e ingresó en la zona de anotación para establecer el descuento a 6-7.

El resultado persistió todo el primer cuarto. En el cambio de lado, Corsarios fue bloqueado completamente, las buenas reacciones de Zucchi y Pedro Swier los anularon, además las destacadas intervenciones de Christian Brangold se alzaron en esta marcha con un sack. Al no poder avanzar recurrieron al despeje, pero éste tampoco tuvo una buena ejecución de Poy y el balón ubicó a la Manada en las 44 yardas piratas. Desde ese punto, Luis Cigarruista aportó los primeros pasos, luego la conexión de largo yardaje entre Matías Crespi y el rookie Christian Deglise les dio el 6-14, tras la conversión de Zucchi.

La fortaleza de los dirigidos por el coach César Liatti estuvo en no permitir que se agrandara la ventaja que su oponente había cosechado. En cuanto ellos se ponían por delante, la ofensiva respondió con celeridad y capitalizó el touchdown mediante Poy, aunque en el camino sufrieron la baja de Leandro Bosh, quien estuvo a tan solo una yarda de anotar; con mayor confianza, se jugaron por los dos puntos en el extra y Tomás Kouba lo efectivizó, dejando el asunto igualado en 14.

Después del medio tiempo, los Pirartas salieron al acecho y le arrebataron a su contrincante el turno de atacar con una intercepción de Facundo Mazzini. Acto seguido, el TE Juan Cruz Elizalde atravesó 33 yardas para alcanzar la tercera anotación y pasaron a estar por primera vez arriba en el tanteador por 21-14. En cuanto a Osos, intentaron tomar las riendas nuevamente, sin fortuna por la presión a su líder Crespi, que resultó golpeado al tratar de evitar ser capturado. La unidad defensiva brindó lo suyo, en modo atacante, consiguió poner la paridad a través de Cigarruista con un pase que anticipó e interceptó de forma segura y devolvió para touchdown, dentro de la zona roja rival.

Osos Polares mantuvo un drive  alejado a su rival y al siguiente ingreso ofensivo facturó una vez más. Destacada secuencia que comenzó desde el fondo, en las 13 yardas de su territorio, el siempre seguro Deglise estuvo a punto de mover las cadenas; Cigarruista fue quien lo hizo en el segundo intento, luego Crespi decidió correr y los introdujo en el campo contrario. La coronación se la adjudicó Brian Prigoshin con una certera conexión, su avance que parecía quedarse en las puertas de la anotación, prosperó gracias a Santiago Pessina, que quiso colaborar con Poy, quien lo estaba reteniendo y, contrariamente a su objetivo, terminó dándole al receptor el empujón que le faltaba para poner 21-27.

Para el último cuarto ambos conjuntos se encontraban golpeados, las fricciones en un lado por resguardar la brecha y, en el otro, por rebasarla, elevaron aún más las emociones en el tramo final. Solo uno de ellos obtuvo su cometido. A modo de aviso, Corsarios de la mano de Poy logró entrar en la end zone pero una falta previa anuló el esfuerzo del ala abierta. Fue cuestión de tiempo, su líder Francisco López y Poy alternaron con frecuencia en la postrera marcha, en combinación sacaron adelante la arremetida y, finalmente, Poy fue el elegido para sellar el duelo en 28-27.

Si bien a Osos le restó una oportunidad, la defensa Pirata aguantó los segundos finales la perseverancia y el anhelo de dar vuelta el resultado de su rival. El sonido del silbato significó que su labor se había cumplido, ese instante también dio por terminado la lucha de la Manada que soñaba con el primer lauro. Los festejos solo le pertenecieron a los dirigidos por Liatti, quienes incrementaron sus trofeos a cinco y estiraron su reinado por un tercer año.

Author

Pamela Lemuz