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Susto, victoria y punta en soledad

El sorprendente Jabalíes consiguió su cuarta victoria consecutiva en lo que va del campeonato. En esta ocasión la víctima fue Cruzados con un ajustado marcador de 13 a 12. De esta manera los “porcinos” se ubican como los únicos punteros del torneo.
El comienzo del encuentro sorprendió a todos los espectadores que observaban el choque desde las gradas que rodean el sintético de Champagnat. El primer drive en cancha de la ofensiva de la “hermandad” fue suficiente para abrir el marcador.
La avanzada de Cruzados empezó en la propia yarda 25 de Jabalíes. Tras el punt “porcino”, Pedro Urzúa salió con una formación en “I” con Mario Ibarra y Carlos Rolleri como corredores. Lo que daba a entender, que intentarían avanzar por tierra. Pero fue solo una distracción, un pase a Marcelo Steinborn y una posterior falta dejaron a los suyos a solo 6 yardas de anotar. Desde allí, en primera instancia el mariscal probó con una corrida suya, que no tuvo resultados, y luego se decidió por un pase a Steinborn quien hizo una ruta corta, se posicionó dentro de la end Zone y recibió él envió sin problemas. Así puso a Cruzados 6 a 0 arriba.
La segunda marcha de la ofensiva de Jabalíes en cancha, consumió todo el reloj del primer cuarto. El mariscal Alejandro Bonomo salió al emparrillado con una formación con dos y tres receptores. Vale aclarar que no contó con la valiosa presencia del runningback Darwin Flores, lo que llevó a Bonomo a hacerse cargo, el mismo, de los acarreos por tierra.
Luego de la anotación en contra, los “porcinos” arrancaron de su propia yarda 17. Con acarreos cortos de Bonomo y combinaciones con los receptores Luciano Lettieri, Fermín Peralta Martínez y de Juan Manuel Sesto lograron poco a poco salir de zona de peligro y comenzaron a llevar al rival a lugares incomodos del emparrillado. Ya en la yarda 27 de Cruzados. Bonomo intentó en dos ocasiones avanzar él con el balón pero no pudo superar a la línea defensiva rival. En el tercero probó con un pase a Peralta Martínez que no llegó a destino. El quarterback “porcino” se la jugó en la última oportunidad y envió un nuevo lanzamiento a Peralta Martínez que no sólo no llegó a destino, sino que fue fácilmente interceptado por Alexis Sanabria, quien corrió sin dificultades con el balón desde su propia yarda 25 hasta anotar el 12 a 0 en favor de Cruzados, tras una mala maniobra de la ofensiva de Jabalíes.
Sorpresa en la fría tarde de sábado en Pacheco. El imparable Jabalíes perdía su invicto ante el debilitado Cruzados, y no encontraba como superar a una defensa bien plantada con Lars Riecke y Lucas Goldaracena como jugadores destacados.
Finalmente antes de que terminara la primera mitad, Jabalíes se topó con la suerte que siempre necesitan hasta los mejores. Cuando Cruzados intentó cruzar la mitad de la cancha un mal envió de Urzúa hacia Martín Persico terminó en las manos de Alan Kritzer, quien avanzó con el balón mientras los jugadores de verde lo miraban casi sin saber qué hacer y anotó 6 para su equipo, que extendió de patada extra Luciano Lettieri. Así se fueron al descanso 12 a 7.
El equipo sensación del torneo no se dio por vencido y continuó probado de la misma manera. Los pases cortos y corridas del mariscal. Así, a poco de haber comenzado el tercer cuarto, fueron moviendo poco a poco las cadenas hasta llegar a la zona roja de la “hermandad”. Luego de dos intentos de corrida por parte de Bonomo, el mariscal lanzó el ovoide con destino a Lettieri quien recibió dentro de la zona de anotación y puso a los suyos a 12 a 13 arriba en el marcador.
El conjunto de Juan Manuel Sesto logró estar arriba en el tanteador por primera vez en el partido. De aquí en más, el encuentro se transformó en un choque defensivo, donde Jabalíes cerró todos los huecos y dejó a Pedro Urzúa sin su mejor arma y lo obligó a lanzar pases. Por el lado de la defensiva de Cruzados, estos sabían que Bonomo intentaría correr o lanzar corto, por lo que obligaron al mariscal “porcino” a acarrear por tierra ya que con las constantes cargas al bolsillo no lo dejaron lanzar.
Esto llevó a que ninguno de los dos equipos pudiera poner en peligro al otro. Lo que terminó por cerrar el encuentro en un ajustado 13 a 12 en favor del único puntero del certamen, que sigue demostrando partido a partido que está para cosas grandes y que sabe sobreponerse a las adversidades. Por el lado de Cruzados, la realidad es otra, tres derrotas consecutivas y un futuro incierto, un equipo que no logra engranar y que sueña con la vuelta de Thomas Haberl

Author

Christian Villalba