headerindex (1)
topbannermen

Tropezón no es caída

Sorpresa en el inicio de la semana número 10 de Football Americano Argentina, en donde el último de la tabla, Tiburones, derrotó por 6 a 0 al líder Jabalíes, que tuvo como ausencia destacada la de su entrenador Sesto.

 

Un encuentro que en los papeles parecía pan comido para los porcinos, dado que de un lado estaba el puntero, invicto, y claro candidato al Tazón Austral, y del otro lado estaba el último, sin ninguna victoria en todo el año, y en plena reconstrucción del plantel tras cuatro finales consecutivas perdidas. Se enfrentaban la mejor ofensiva, que con 135 puntos a favor es una de las dos que ha convertido más de 100 tantos, y la peor defensa, con 104 puntos permitidos siendo los primeros en recibir 3 dígitos en este rubro. En fin, tan solo un trámite para los porcinos era lo que se esperaba, pero la falta de su entrenador pareció pesar más de lo esperado, y una ofensiva monótona, y una defensa indisciplinada, hicieron que Jabalíes pierda finalmente su invicto.

 

Comenzaba el encuentro con Bonomo y su ofensiva en cancha, intentando imponer su juego terrestre de la mano de Carlos Terreni, quien se ha alzado en las últimas fechas como una de las armas fuertes del ataque porcino. Pero una buena defensa de Tiburones los obligaba a despejar el balón. Tras una buena devolución de Mandelli los escualos arrancaban su ataque casi en mitad de campo, y en respuesta a su rival también intentarían imponer su juego terrestre, con el MVP 2015 Bazán, como bastión. Pero a pesar de dos largas corridas del hábil RB, una falta personal los haría retroceder 15 yardas arruinando un gran comienzo.

 

El siguiente ingreso de Bonomo al campo de juego los presentaría con una ofensiva más agresiva. Las corridas de Terreni que parecían funcionar, y un facemask defensivo los hacían avanzar rápidamente. Pero si bien el juego terrestre engranaba, el aéreo por su parte era de lo más impreciso. Un mal pase Bertorello era casi interceptado por Mandelli que increíblemente lo dejaba caer; pero en su siguiente intento de pase no correría con tanta suerte, y en lugar de conectar con el receptor Federico Terreni, encontraría al CB Trimboli, quien arruinaba los avances de Jabalíes de poner el partido en su favor.

 

Un tercer ataque porcino los dejaba todavía más cerca de convertir puntos, pero nuevamente se quedarían tan solo con la ilusión. Iniciando con el balón en territorio rival, establecerían por fin una sólida conexión aérea, y dos pases consecutivos de Bonomo a Córdoba los dejaban a 10 yardas de la anotación. Desde allí un nuevo envío aéreo, esta vez a F. Terrini parecía darles la ventaja con un TD, pero las alegrías rápidamente se disiparon al ver que los árbitros lo daban por inválido ya que la recepción era fuera del campo. Otros dos intentos más eran desaprovechados y terminaban en 4to y gol con la opción de al menos cosechar 3 puntos con un field goal, pero ni eso lograrían ya que la patada era bloqueada, quedándose una vez más con las manos vacías.

 

Finalizaba la primera mitad con un somnoliento 0-0, que mostraba poco de la ofensiva escuala, más que lo ya visto en la temporada: corridas de Bazán totalmente predecibles, y una gran falencia en el juego aéreo producto de la inexperiencia del novato mariscal y de la calidad de sus receptores. Mientras que por el lado de Jabalíes, si bien la ofensiva tuvo avances interesantes parecían caer en la falta de ideas para poder romper finalmente el cero en el marcador.

 

El complemento iniciaba con los escualos sorprendiendo con el juego aéreo, y un pase de Romero a Dufau para 10 yardas, lo que sumado a los acarreos de Bazán los depositaban en campo rival moviendo las cadenas en ocasiones consecutivas. Pero un nuevo intento de pase era esta vez interceptado por Pellechia, finalizando con el buen arranque de Tiburones en este tercer cuarto.

 

El resto del período nos presentaría más desaciertos que combinaciones exitosas, con faltas personales, bloqueos ilegales, salidas en falso, holdings, y con pases incompletos, hasta casi interceptados; que desembocaban en ofensivas insípidas, anuladas por las defensas, viéndose obligadas a despejar una y otra vez.

 

Recién el principio del último cuarto nos traería las grandes jugadas del encuentro, y finalmente puntos.  Comenzaba Romero y su ofensiva dentro de su propia zona roja tras un buen despeje rival, de donde saldrían rápidamente gracias a los acarreos de Bazán. Posteriormente, y cuando la ofensiva escuala agonizaba en un tercero y largo tras dos jugadas en las que perdían yardas, recibirían un regalo de la defensa, ya que Flores cometería la torpeza de hacer un targeting en una jugada prácticamente terminada, y no solo le regalaba 15 yardas al rival, sino que sería expulsado del partido. A pesar de las yardas de regalo, la ofensiva de Tiburones volvía a taponarse y se veían obligados a despejar. Pero la suerte les sonreía de nuevo, y en el punt, Barraquero tackleaba al devolvedor Kritzler, generando un balón suelto y recuperándolo el mismo, para el jolgorio y entusiasmo del sideline, dándole a su equipo la brillante oportunidad de ingresar a zona roja rival por primera vez en el partido.

 

Con la posesión en la yarda 20, tenían todo a su favor para ganar finalmente su primer partido de la temporada. Y todo se volvía cada vez más fácil, ya que obtenían unas 12 yardas de regalo tras una falta personal proveniente del banco porcino tras un cobro arbitral, lo que hacía notar la falta de la voz de mando del equipo, Sesto. Desde allí, y tras acarreos de Bazán que los seguía acercando, Romero sorprendería por aire, conectando con Maurice en un pase hacia afuera, logrando la ansiada anotación, y sorprendiendo a todos los que miraban atónitos como se le estaba escapando el invicto a Jabalíes. Punto extra bloqueado, y 6-0 en favor de Tiburones.

 

Quedaban solo 2 minutos para que Bonomo pueda salvar a su equipo de caer en la derrota, y por aire ya comenzaba a incomodar a sus rivales. Dos pases completos los hacían mover las cadenas y acercarse velozmente a mitad de campo, con la impaciencia del reloj comiéndoles los talones. Pero un pase incompleto y una corrida corta de Terreni los ponían en situación de tercera y 4 yardas, en un momento clave del encuentro. Luego de un tiempo muerto pedido por los porcinos para frenar el reloj, y calmar un poco sus ansias, sorprendían con un largo pase al receptor F. Terreni, quien quedaba desmarcado en el medio del campo tras la ruta de poste, y la pelota le pegaba en las manos pero él seguía sin poder asegurarla, y tras malabarearla unos segundos, llegaría uno de los líderes defensivos, Mandelli, para hacer la tackleada salvadora impidiéndole completar la recepción, y dejándolos en 4to intento. Desde allí intentarían un largo pase a Lettieri para sorprender, en lugar de buscar la jugada corta y seguir con vida, pero el pase sería demasiado largo para el receptor, y al caer el balón al suelo caía junto a él la esperanza de Jabalíes, y rebotaba con alegría y alivio la felicidad en el sideline de los escualos, que veían como su primera victoria se convertía en realidad.

 

Un resultado totalmente inesperado, que cae sobre los líderes como un baldazo de agua fría. Quienes tendrán ahora una semana de descanso para recuperarse de la derrota, rever cuales fueron sus principales fallas, y ver cómo se las arreglarán en un nuevo encuentro sin su entrenador dentro de dos semanas contra el ahora último de la tabla, Cruzados. Por su parte, Tiburones, que prácticamente se veía sin ilusiones en este 2017, ve ahora una luz al final del túnel, y con este empujón anímico se enfrentarán a sus rivales directos Legionarios la semana entrante con la posibilidad de alcanzarlos en el 4to puesto de la tabla, y soñar con una postemporada que les era prácticamente esquiva.

 

Author

Tomás Kouba