headerindex (1)
topbannermen

Una proeza que busca extenderse

El cierre de la temporada regular de la Liga Mayor se coronó con un desafío acorde al esperado en una definición. En esta oportunidad, lo que se ponía en juego era el último pase a los playoffs y los protagonistas fueron Cruzados y Tiburones, siendo los primeros los que se adjudicaron el cuarto puesto con un triunfo que se materializó en el over time, por un tanteador de 27-14.

La postrera vez que se midieron estos equipos no fue hace mucho, sólo dos fines de semana atrás, aquel duelo tuvo victoriosos a los Escualos con un marcador abultado de 33-13. Ese resultado casi sentenciaba a la Hermandad a culminar en lo más bajo de la tabla de posiciones. Pero en la siguiente semana, vencieron a Legionarios y se les abrió una ventana para ingresar en la lucha.

Entonces, ese partido suspendido en el incipiente torneo, por la fecha cinco, volvió al presente tomando un papel importante debido a que el parcial estaba en favor de Cruzados por 8-0 sobre los de rojo. La conclusión de esa batalla era vital para ambos, y así lo demostraron en la reanudación, con un acelerado golpe que capitalizó el escurridizo Augusto Bazán, aminorando la distancia a 8-6.

La rauda facturación de Tiburones no amedrentó al pelotón de verde, que encabezó su arremetida por tierra a través de su quarterback Carlos Rolleri. Pese a que la incursión de su unidad llegó al territorio rival quedándose a pocas yardas de conseguir la anotación, la posterior actuación de la defensa propició el camino para elevar la brecha, al conseguir anular a Bazán y devolver a la ofensiva velozmente. Una vez adentro, Rolleri obtuvo los mejores avances, pero los significativos estuvieron a cargo de Ignacio Rozas y Marcelo Steinborn, ambos con recepciones lucidas; la del ala abierta conquistó el 14-6.

Por su parte, el otro líder ofensivo Mariano Romero Sturtz prosiguió dándole ruedo a su corredor Bazán, la efectividad de este desestabilizó a la defensa contraria y las apariciones del linebacker Riecke Lars fueron notables cubriendo las desatenciones de sus compañeros. Aún así, el mayor susto lo provocó el defensivo Harison Velôzo, al intentar deflectar un pase que iba dirigido a Federico Maurice, su intervención casi ocasiona que el receptor concrete el pase, de hacerlo habría acabado en una anotación segura.

En la parte complementaria, los encargados de resguardar la zona de anotación de los Escualos hicieron ajustes, le brindaron mayor seguridad a su equipo y no dejaron crecer tanto el ataque de su contrincante como en la etapa previa. La solidez con que encararon el segundo tramo, con Tomas Mandelli como factor destacado, acompañó el embate que estaban gestando los capitaneados por Romero, al facilitar la igualdad ubicándolos en las nueve yardas de sus adversarios.

Con escasas yardas por recorrer, Tiburones apeló a su mejor recurso, las corridas. Bazán dio los primeros pasos, luego el QB Romero asumió la tarea de avanzar lo restante y consiguió el touchdown; después el favorito Bazán completó la equidad con una recepción en el extra por dos puntos. El 14-14 se mantuvo sin que ninguno pudiera vulnerar a su oponente en el último cuarto, por lo que el suspenso persistió y se obligaron a definir en el tiempo extra.

El primer ataque desde las 25 yardas le correspondió a Cruzados. La templanza del mariscal Rolleri y la confianza en sus receptores fueron el principio de una hazaña que tuvo lugar en las últimas fechas, con ellos decidió continuar y depositó en las manos de Martín Persico el acceso a los playoffs. Sólo les quedaba mantener la ventaja. En la ofensiva de los Escualos, el festejo final llegó cuando Lars interceptó el balón y acabó con la esperanza de su rival; pero esto no terminó ahí, el linebacker tuvo su descargo personal, atravesó todo el campo y estableció el 27-14.

Esta posibilidad que veían lejana, la Hermandad  la sufrió y ahora tendrán que afinar sus jugadas ya que el próximo contrincante que lo espera es Corsarios, el líder indiscutido de la temporada regular. Ante ellos deberán plasmar sus deseos por estirar la proeza, en una eventual final por el Tazón Austral.

Author

Pamela Lemuz